Campana de flujo laminar para medicamentos ¿Que es y para que sirve?

               Campana de Flujo laminar 


La campana de flujo laminar, también conocida como cabina de flujo laminar, es un instrumento que se emplea para poder tener ambientes libres de contaminación.

Existen dos modelos de campanas: el primero tiene una posición vertical y el segundo horizontal, y a partir de ello se determina la localización del filtro, que puede estar colocado en la parte superior o trasera de la zona de trabajo. Todas las campanas de flujo laminar están delimitadas por láminas de acero inoxidable. En la parte frontal tiene puertas de cristal templado y en superior un ventilador que proporcionará aire proveniente del ambiente. [1]
El aire proporcionado por el ventilador es filtrado a través de un filtro tipo HEPA, que evita el paso de partículas no mayores a 0.3 micrómetros y tiene una eficiencia de 99.97%. Si, a pesar de tener una atmósfera libre de polvo, se requiere esterilizar el área de trabajo, las lámparas de rayos ultravioleta localizadas en el interior de la campana resultan de utilidad. Si se requiere el manejo y uso de productos tóxicos, se instala otro filtro HEPA en la salida del aire, con el fin de evitar la emisión de contaminantes.[2]


¿Cómo funcionan las Cabinas de Flujo Laminar?
Cuando todo el aire que entra a la zona de trabajo es filtrado a través de los filtros HEPA, se produce un flujo unidireccional debido a que el aire se mueve a través del área de trabajo con una velocidad uniforme a lo largo de líneas paralelas logrando un barrido o eliminación de las partículas presentes en el mismo. Anteriormente este movimiento se llamaba laminar, por esa razón los equipos se denominaron Cabinas de Flujo Laminar, nombre que se sigue utilizando.[3]


Comentarios